
Ajustar los tonos de piel para que coincidan.
Usar herramientas de mezcla para suavizar los bordes.
Sombras y luces:
Añadir sombras y reflejos coherentes en la unión del rostro y el cuerpo.
Crear un efecto de iluminación uniforme en toda la imagen.
Textura de piel:
Aplicar un filtro que unifique las texturas para que el rostro y el cuerpo parezcan parte de la misma fotografía.